La madrugada del pasado domingo, un solo hombre se convirtió en el protagonista inesperado de la noche en Sóller. Con su estado ebrio como compañero fiel, logró movilizar a la Policía Local hasta en tres ocasiones, y todo esto en menos de tres horas. Una hazaña nada común, que dejó a los agentes sorprendidos y a los vecinos consternados.
Todo comenzó alrededor de la una de la madrugada cuando varios ciudadanos alarmados llamaron al cuartel municipal para informar sobre un hombre tirado en medio de la calle. Al llegar al lugar, los policías encontraron a un colombiano de 32 años que no podía ni levantarse del suelo. Tras identificarlo, lo dejaron ir hacia su casa, aunque no sin antes recordarles a todos que las noches pueden ser traicioneras.
El ciclo continúa
Sin embargo, poco después, el teléfono sonó nuevamente en la central del 112. Esta vez era por un incidente en el Centre de Salut donde nuestro protagonista había mostrado su lado más agresivo hacia el personal sanitario. Los agentes corrieron hacia allí y, sorpresa: el mismo varón estaba presente. Pero esta vez se calmó al verlos; quizás entendió que su actuación ya empezaba a resultar demasiado teatral.
Pero eso no fue todo. A las 03:30 horas llegó otro aviso sobre un intento de robo de motocicleta. La policía llegó rápidamente pero lo que encontraron fue a nuestro amigo tratando desesperadamente abrir la puerta de su casa después de una larga noche de juerga. Finalmente, tras varios intentos fallidos, logró entrar y se acomodó para ‘dormir la mona’. Sin embargo, no sin dejar atrás una denuncia por alteración del orden público porque, vamos, nadie puede andar tirando por la borda las normas así como así.

