La situación en Son Güells se ha vuelto insostenible. En los últimos días, los vecinos han tenido que enfrentar una oleada de robos que ha dejado a más de uno con la boca abierta. Y no es que esto sea algo nuevo, pero la magnitud de estos actos ha hecho sonar todas las alarmas. En calles como Jaume Villanueva y Mary Stuart Boyd, han desaparecido contadores de agua, dejando a muchos preguntándose qué pasará después.
Un problema que se agrava
Estos ladrones, ávidos por el cobre y otros materiales, están causando estragos y destrozando espacios comunitarios. Se han llegado a llevar hasta siete contadores de una sola finca. Imagínate la frustración y el desasosiego que sienten los residentes al ver cómo su barrio se convierte en un terreno fértil para la delincuencia.
Pero eso no es todo. La inseguridad en Son Güells no solo afecta a las infraestructuras; también se siente en cada rincón del barrio. Con autocaravanistas problemáticos y un aumento en el consumo de drogas visibles por doquier, muchos vecinos ya han tomado cartas en el asunto formando patrullas ciudadanas para recuperar sus calles.
Aún así, ni siquiera esto parece ser suficiente ante la creciente ola de robos en vehículos particulares. La Asociación de Vecinos ha elevado su voz al Ajuntament, pidiendo refuerzos policiales y respuestas rápidas ante cualquier incidente. ¿Es mucho pedir vivir tranquilos? No debería serlo.

