En el vibrante escenario de Wembley, España se ha consagrado como la mejor selección del mundo. Así lo dictan las estadísticas de la FIFA y los ecos del 2-3 que resonaron en el estadio frente a Inglaterra. Pero a pesar de ser reconocidos mundialmente, hay algo que nos deja un poco fríos: el valor de nuestro equipo no es el más alto.
Según Transfermarkt, los 26 elegidos por Luis De la Fuente tienen un valor total de 1.345 millones de euros, una cifra impresionante, pero que palidece ante los 1.780 millones de Inglaterra y los 1.440 millones de Francia, liderados por Jude Bellingham y Kylian Mbappé, respectivamente.
Aumenta el caché español
A pesar de estos números, es imposible ignorar que la selección española ha visto crecer su cotización en casi 200 millones desde el inicio del Mundial celebrado en Estados Unidos, México y Canadá. Lamine Yamal y Pedri son nuestros mejores activos con valores impresionantes de 220 millones y 150 millones, respectivamente.
No obstante, este incremento no puede ocultar la realidad: mientras nosotros celebramos victorias sobre potencias futbolísticas, otros equipos están tirando a la basura sus oportunidades al desestimar sus talentos locales en favor del monocultivo turístico del fútbol.
Nuestros chicos han demostrado su valía en el campo, pero ahora toca que también lo reflejen las cifras en el mercado. La lucha sigue siendo constante: tenemos talento para dar y vender; solo falta que se reconozca como se merece.

