La historia entre España e Inglaterra es un viaje de emociones, una rivalidad que se remonta casi un siglo. Desde aquel lejano 14 de julio de 2024, cuando Oyarzabal selló la Eurocopa con un gol en el tiempo extra, hasta hoy, ambos equipos vuelven a encontrarse en la primera jornada de la Liga de Naciones. Recordemos que durante el último Mundial, ambos dieron lo mejor de sí y llegaron a cuartos, pero España volvió a alzarse como la verdadera reina del fútbol.
Recuerdos imborrables
El primer capítulo de esta historia se escribió el 15 de mayo de 1929 en el Metropolitano. Un estadio abarrotado para celebrar San Isidro. España hizo historia al convertirse en la primera selección capaz de vencer a los ingleses fuera de sus fronteras. A pesar de ir perdiendo 0-2 y luego 2-3, un doblete inolvidable de Gaspar Rubio llevó a la selección a una victoria histórica que apenas tuvo eco en los medios británicos.
Poco después, en diciembre del mismo año, Inglaterra tomó venganza aplastando a España con un contundente 7-1 en Highbury, un partido que sigue siendo recordado como uno de los peores episodios para nuestro país. Pero no todo estaba perdido; dos décadas después, Zarra marcó su nombre con letras doradas al anotar el único gol ante Inglaterra durante su debut mundialista en Maracaná. Aquella victoria fue celebrada incluso desde las más altas esferas políticas.
A través del tiempo y numerosas batallas futbolísticas, hemos vivido momentos memorables: empates agónicos donde las camisetas se convierten en balas emocionales y derrotas amargas bajo condiciones adversas. La rivalidad ha ido creciendo entre dos culturas futbolísticas distintas pero apasionadas.
Desde aquellos días lluviosos y fríos donde solo unos pocos afortunados podían ver jugar a estos gigantes del deporte hasta los modernos estadios llenos hasta los topes por hinchas deseosos de vivir otra página memorable. La historia continúa, y cada encuentro es una nueva oportunidad para escribir otro emocionante capítulo.
