La Federació de Veïns de Palma ha dejado su huella en la comunidad al otorgar los Premios Rosa Bueno 2026, una celebración que va más allá de la simple entrega de galardones. Estos premios reconocen a quienes se esfuerzan por mejorar nuestro entorno, destacando la importancia de cuidar y proteger lo que nos rodea.
Sin embargo, no todo es un camino de rosas. La crítica se siente en el aire, especialmente con el grito de algunos colectivos que reclaman cambios urgentes. ‘Renovables sí, pero así no’, claman los defensores del medio ambiente, exigiendo alternativas reales y sostenibles para un futuro mejor.
Las voces que importan
En medio de esta vorágine, las denuncias no cesan. Desde Son Reus llegan relatos desgarradores: ‘Cadáveres descompuestos, cucs i aigua bruta’, una situación inaceptable que hace eco entre los vecinos preocupados por la salud pública. Además, el caso de Pilar, una mujer de 65 años viviendo en su coche, es solo un ejemplo más del abandono que sufren muchos en nuestra sociedad.
No podemos quedarnos callados ante estas injusticias. A medida que se presentan situaciones como la utilización indebida de recursos en eventos públicos—como esos tascons d’un sol ús—la indignación crece y cada vez queda más claro: es hora de exigir cambios reales y responsables.
Mientras tanto, los hoteleros observan cómo la temporada turística se transforma ante nuestros ojos: ‘Ya no podemos hablar de una temporada de cuatro meses’. Un cambio drástico que refleja la necesidad urgente de adaptarnos a nuevos tiempos.

