En Palma, la historia de una estafa ha dejado a muchos boquiabiertos. La Policía Nacional ha detenido a un constructor que se llevó más de 23.000 euros de una mujer que confiaba en él para realizar unas reformas en su hogar. Todo empezó cuando esta mujer, deseando hacer unas mejoras y hasta construir una piscina, contactó con un conocido del sector. Tras varios encuentros y negociaciones, acordaron un precio cerrado: más de 46.000 euros.
La confianza fue tal que, en el momento de firmar el contrato, la mujer no dudó en pagar un primer adelanto de más de 4.600 euros. Pero eso no fue todo; para iniciar los trabajos, el constructor le pidió otro pago superior a 18.400 euros. En total, había entregado ya más del 50% del presupuesto sin ver ni rastro de las obras.
Atrapada entre promesas vacías
Sin embargo, los días pasaban y las reformas nunca comenzaban. Al principio, el constructor decía que esperaba los permisos del departamento de Urbanismo. Luego vino la excusa de una operación urgente que lo mantendría fuera de juego indefinidamente. Con cada nueva justificación, la mujer empezó a sospechar que algo no iba bien.
Decidida a descubrir la verdad, se acercó al área municipal de Urbanismo donde le dieron la noticia que le dejó helada: no había ninguna solicitud para las obras ni a su nombre ni del constructor. Fue entonces cuando decidió actuar y presentó su denuncia.
Ayer, gracias al trabajo del Grupo de Delincuencia Económica y Delitos Tecnológicos, el sospechoso fue localizado y detenido. Una historia amarga para quien solo quería hacer mejoras en su hogar y terminó siendo víctima de un engaño brutal.

