MADRID, 25 de septiembre. Las autoridades taiwanesas han alzado la voz este viernes en respuesta a las declaraciones del presidente chino, Xi Jinping, tras su reciente encuentro con Donald Trump. Desde Taiwán se ha enfatizado que lo dicho por Xi no es más que una distorsión de la realidad, un intento más de China por imponer su narrativa y someter a la isla bajo su control.
El Ministerio de Exteriores taiwanés ha publicado un comunicado claro y directo. En él se sostiene que “Taiwán y China no son subalternos el uno del otro”. La soberanía de Taiwán pertenece a su pueblo, y el régimen comunista chino no tiene derecho alguno a hacerse pasar por representante de los taiwaneses. “El futuro de nuestra isla solo puede ser decidido por nosotros mismos, siempre mediante medios democráticos”, se asegura en el texto.
Una llamada a la comunidad internacional
Aprovechando esta oportunidad, las autoridades también han recordado que Taiwán es responsable de mantener la paz y estabilidad en el estrecho que separa ambos territorios. “Esto es un gran consenso entre nuestros 23 millones de habitantes”, señala el comunicado, mientras advierten sobre las amenazas militares chinas en la región.
El clima actual en Asia es tenso; los intentos de China por influir son un riesgo para todos. Sin embargo, parece haber una creciente solidaridad internacional: más de 60 congresistas estadounidenses han mostrado su apoyo incondicional hacia Taiwán. En este sentido, desde Taipei se reafirma el compromiso: “Continuaremos trabajando junto a Estados Unidos y otros aliados para defender nuestra libertad”.
Poco después del encuentro con Trump, Xi dejó clara su postura al pedir que EE.UU. se oponga firmemente a cualquier indicio de independencia en Taiwán y manejar los asuntos relacionados con precaución. Pero aquí está la realidad: nadie puede acallar nuestras voces ni nuestro deseo de seguir siendo libres.

