En Maidstone, Reino Unido, la historia que se destapó tras la detención de un joven traficante ha dejado a muchos con la boca abierta. Jack Young-Larter, de 26 años, no solo comerciaba con sustancias ilegales, sino que también había encontrado una manera bastante peculiar de cobrar por sus servicios: aceptando cartas de ‘Pokémon’. Sí, así como lo oyes.
Los agentes de policía del condado de Kent llevaban tiempo tras su pista. Y el 1 de mayo, tras un registro en su vivienda en London Road, descubrieron un verdadero tesoro: casi 110 gramos de cannabis, 25 gramos de cocaína y dos teléfonos móviles. Pero lo que realmente atrajo la atención fue su sorprendente colección de cartas Pokémon. La cosa es que este chico no se conformaba con el dinero tradicional; prefería recibir paquetes sellados como pago por sus “servicios”. “Tío, en lugar de las 40 libras que me debes, ¿qué tal si me das una caja o latas selladas?”, le escribía a algunos clientes. ¡Increíble!
Las consecuencias del negocio poco convencional
No es sorpresa que esta curiosa estrategia lo llevara directo al banquillo. El juicio tuvo lugar el pasado 17 de septiembre y Jack no tuvo más remedio que admitir los hechos. Al final, le cayeron tres años y cuatro meses tras las rejas. Pero eso no es todo: el juez decidió que esas cartas Pokémon tan codiciadas también serían confiscadas porque estaban ligadas a su actividad delictiva. Una auténtica pena para los coleccionistas.
Este caso nos recuerda hasta dónde puede llegar la creatividad humana incluso en los lugares menos esperados. Lo triste es que mientras algunos buscan tesoros en cartas coleccionables, otros terminan tirando sus sueños a la basura por decisiones equivocadas.

