La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) se encontró en un pequeño caos este miércoles cuando su plataforma de venta de entradas fue víctima de un ciberataque. ¿La razón? Un ataque masivo con tráfico malicioso que obligó a detener, de inmediato, la compra de localidades para el esperado partido entre España e Inglaterra, programado para el 15 de noviembre en el estadio Metropolitano.
Un revés inesperado
Apenas se detectó el problema, la RFEF activó sus protocolos de seguridad y comenzó a trabajar con proveedores tecnológicos especializados. La situación era crítica y había que actuar rápido. Por suerte, una vez solucionada la incidencia, la taquilla telemática (tickets.rfef.es) reanudará la venta a partir de las 17:00 horas, limitando las compras a seis entradas por persona.
Desde la federación lamentan sinceramente las molestias causadas y aseguran que seguirán reforzando sus medidas de protección para ofrecer una experiencia segura a todos los aficionados. Y es que, después del aluvión de ventas reservado inicialmente para los socios del Atlético de Madrid —con un máximo permitido de cuatro entradas—, ahora todos tendrán su oportunidad para animar a nuestra selección en esta gran cita del fútbol.

