En un viaje lleno de sorpresas y giros inesperados, Ville Koski se ha convertido en uno de los grandes protagonistas del Deportivo Alavés. Desde su llegada al fútbol español, este central finlandés ha demostrado que no solo es un jugador más; ha pasado a ser una figura clave en el esquema de Quique Sánchez Flores. Y es que desde que comenzó la temporada, Koski ha sido titular en todos los partidos de Liga.
Un ascenso meteórico
El camino de Koski no ha sido fácil. Tras aterrizar en enero procedente del Istra 1961, lo hizo con una lesión bajo el brazo y tuvo que esperar hasta la antepenúltima jornada para ver su nombre en el once inicial. ¿Y qué pasó? Se plantó frente al Barcelona y dejó huella con una actuación estelar que lo catapultó como indiscutible. Desde aquel momento, nadie ha podido bajarlo del campo.
La fortaleza de este joven jugador no solo se refleja en su presencia física; también está siendo fundamental para que el Alavés mantenga su portería a cero en un sorprendente 50% de sus partidos como titular. En cinco de los diez encuentros donde Koski fue alineado desde el principio, su equipo logró cerrar filas y dejar sin goles al rival.
Koski brilla especialmente en el sistema 5-3-2 que plantea Quique, donde se siente respaldado por otros dos defensas centrales. Aunque no destaca por ser el más rápido del equipo, compensa esta falta con agresividad y una entrega total para incomodar a sus adversarios. Sin duda, su evolución está siendo impresionante, convirtiéndose cada vez más en un referente dentro del vestuario babazorro.

