Si sientes que tu conexión a internet no va como debería, ¡no te preocupes! Aquí te contamos cómo averiguarlo en un abrir y cerrar de ojos. En un mundo donde dependemos de la red para casi todo, desde trabajar hasta ver nuestra serie favorita, es crucial saber si lo que estamos pagando realmente se traduce en velocidad. ¿Cómo podemos asegurarnos de que nuestra compañía telefónica cumple con lo prometido?
¡Hagamos la prueba!
Cambiar de tarifa siempre nos hace poner el ojo en esos números: gigas, megas… Pero a veces, esas cifras no se reflejan en nuestra experiencia diaria. Así que, antes de pensar en cambiar de proveedor o desesperarte por la lentitud del WiFi, lo mejor es realizar un test de velocidad. Lo bueno es que hoy en día hay opciones muy fáciles y rápidas para hacerlo.
Una de las maneras más sencillas es utilizar el test gratuito de Google. Este método solo requiere transferir unos 40MB y en menos de 30 segundos sabrás si estás recibiendo la velocidad por la cual pagaste. Y lo mejor es que no recopila datos personales; así que puedes estar tranquilo.
Otra opción popular es ‘Speedtest’ de Ookla. Esta aplicación permite personalizar las pruebas según tu dispositivo y navegador. Aunque tienen una política clara sobre el uso compartido de datos, también recogen información adicional durante las pruebas.
No olvidemos mencionar ‘Fast’, otra plataforma útil que mide los tiempos de carga y muestra la ubicación del servidor. Todo esto puede ser clave para entender cómo está funcionando tu conexión.
Ahora bien, ¿cómo realizar estos tests? Te recomendamos conectar tu ordenador directamente al router con un cable para obtener resultados más precisos. Si prefieres usar el móvil, asegúrate de probar cada habitación para conocer el ancho de banda disponible donde más lo necesitas.
Al final del día, si tus resultados no son los esperados, ¡no dudes en contactar a tu compañía! Y si todo marcha bien, relájate y disfruta viendo tus series o jugando sin interrupciones.

