El mundo del fútbol está lleno de sorpresas y la historia de Frenkie de Jong no es la excepción. Tras una larga ausencia debido a una lesión en el ligamento interno de la rodilla, el centrocampista neerlandés ha comenzado a dar pasos hacia su vuelta al campo. Aunque sus semanas fuera han sido duras, los informes indican que su evolución sigue un camino positivo.
Evolución y precaución en el Barça
En la enfermería del Barcelona, De Jong lleva más tiempo que nadie, y su recuperación se toma con cautela. El futbolista se lesionó durante el Mundial y, como él mismo confesó: “Alguien cayó sobre mí en un entrenamiento. Me dijeron que podía seguir jugando, pero luego me enteré de que era más grave de lo que pensaba”. Es comprensible que esté frustrado; nadie quiere estar alejado del juego tanto tiempo.
A pesar de las voces en el club que le recomendaban pasar por el quirófano, él decidió optar por un tratamiento conservador. “Estoy muy jodido”, añadió De Jong con sinceridad. Sin embargo, lo importante es que ahora parece estar viendo la luz al final del túnel. Los planes son claros: empezará a tocar balón en las próximas sesiones y, si todo va bien, podrá incorporarse al grupo tras el parón.
No obstante, el Barça sigue siendo extremadamente cauteloso; no hay prisa por forzar su regreso. La realidad es que lleva mucho tiempo sin ritmo competitivo y la competencia dentro del equipo es feroz con jugadores como Pedri, Gavi, o Rodri luchando por un lugar en el once inicial. Así que mientras los días avanzan, nosotros esperamos ansiosos ver a Frenkie nuevamente vestido de azulgrana.

