En Sevilla, Félix Correia está haciendo cuentas y marcándose metas. Este joven portugués ha llegado al club andaluz con la ambición de aportar su granito de arena, buscando no solo brillar en LaLiga, sino también volver a ser considerado para la selección nacional. Desde su llegada, ha dejado huella en el campo, siendo titular en los últimos partidos y asistiendo a Fofana en un momento crucial frente al Barcelona. Sin duda, momentos como ese son los que lo motivan.
Una nueva etapa llena de retos
Corría el último día del mercado de fichajes cuando el Sevilla concretó su cesión desde el Lille. Con una trayectoria que incluye paradas en Portugal, Inglaterra, Italia y Francia, este equipo se presentó ante él como una oportunidad dorada para cumplir su sueño de jugar en España. Ahora, con la camiseta sevillista bien ajustada, Félix tiene claro cuál es su meta: ¡alcanzar al menos 10 contribuciones directas al gol esta temporada!
Su primer pase de gol ya cuenta como inicio de esta aventura personal. Desde que debutó ante el Valencia, ha ido creciendo y adaptándose a las exigencias del equipo. Luis García Plaza le ha transmitido lo que espera de él: ser vertical y pragmático en ataque, pero también comprometido defensivamente. Un equilibrio complicado pero necesario al que Félix ya estaba acostumbrado durante su paso por Francia.
Aparte del desafío individual de las diez asistencias o goles, Félix sueña con ayudar al Sevilla a tener una campaña tranquila en LaLiga. Sabe que esto podría abrirle nuevamente las puertas de la selección portuguesa, donde tuvo un atisbo de esperanza tras estar preconvocado anteriormente. En definitiva, está decidido a dejarlo todo en el campo para demostrar que puede ser parte esencial tanto del Sevilla como del fútbol internacional.

