En un giro alarmante de los acontecimientos, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha lanzado graves acusaciones este martes contra el movimiento Hamás, señalando que están «planificando nuevos secuestros» de ciudadanos israelíes. Katz no ha dudado en advertir que si esto sucede, la ciudad de Gaza podría ser arrasada. Estas declaraciones resuenan como un eco del pasado 7 de octubre, un día que dejó una huella imborrable en la historia reciente.
Aunque los detalles sobre su amenaza son escasos, Katz asegura tener información de Inteligencia que respalda sus afirmaciones. No solo apunta a Hamás; también extiende su mirada a Irán y al presidente turco Recep Tayyip Erdogan, quien ha defendido abiertamente la causa palestina. En sus propias palabras: «Si un solo soldado o ciudadano israelí es secuestrado, entonces el millón de residentes de Gaza serán arrastrados hacia el sur». Una amenaza contundente durante una ceremonia dedicada a los militares caídos en la guerra del Yom Kippur.
Trazando un camino sombrío
Katz ha prometido acabar con lo que él llama las «casas y torres del terror» en Gaza, sugiriendo que estas acciones se gestionarán tal como se hizo con las ciudades destruidas tras el inicio de la ofensiva israelí post-7 de octubre, donde ya han caído más de 73.000 vidas y casi 175.000 personas han resultado heridas. Casi todos los palestinos viven hoy en Gaza debido al férreo control del Ejército israelí sobre la Franja.
Con firmeza, Katz afirma: «Este es el lenguaje que entienden los yihadistas», refiriéndose a las tácticas drásticas necesarias para evacuar a la población y destruir infraestructuras. A medida que se acercan las elecciones del 27 de octubre en Israel, sus comentarios generan controversia y preocupación por lo que está por venir.

