La situación de Joan Mir se complica cada vez más. Tras perderse el Gran Premio de Austria, el piloto mallorquín ha vuelto a quedar fuera del circuito, esta vez para las competiciones en Japón e Indonesia. Todo esto debido a unos misteriosos problemas de salud que aún no se han logrado aclarar.
Después de su participación en el Gran Premio de San Marino, donde ya mostró síntomas preocupantes, la cosa ha ido a peor. Mir estaba visiblemente fatigado y le costaba mantener la energía durante el fin de semana en Misano. Y aunque nadie quiere alarmarse, lo cierto es que la incertidumbre está comenzando a generar inquietud entre sus seguidores y el equipo.
Un diagnóstico esquivo
El doctor Ángel Charte, quien lidera al equipo médico del campeonato, ha emitido un comunicado que deja claro lo serio de la situación: “Joan lleva varios meses lidiando con síntomas que afectan su rendimiento y energía. La gravedad ha aumentado últimamente y todavía no sabemos qué le ocurre”. Ante esta falta de respuestas claras, lo mejor es que Mir guarde reposo absoluto mientras se realizan más pruebas en el Hospital Universitario Dexeus.
A pesar de estar sumido en esta vorágine médica, el equipo Honda HRC Castrol ya empieza a pensar en cómo cubrir su ausencia. En San Marino fue Takaaki Nakagami quien tomó las riendas; ahora parece probable que vuelva a ser él quien monte la RC213V en Japón. Sin embargo, todavía queda tiempo para tomar una decisión final.
Mientras tanto, nosotros seguimos esperando noticias positivas sobre Joan Mir. Este parón inesperado nos recuerda lo frágil que puede ser todo en el mundo del deporte y cuánto deseamos verlo regresar pronto a la pista con toda su fuerza.

