En un giro inesperado de los acontecimientos, las principales cadenas de televisión en Estados Unidos, como ABC, CBS, Fox News y NBC, han decidido dar un paso al frente y rechazar cubrir las actividades de la Casa Blanca. ¿El motivo? El veto que impuso Donald Trump la semana pasada contra CNN y otros medios como MS NOW y Politico. ¡Increíble! En un correo electrónico dirigido a sus suscriptores, Bryan Boughton, el jefe de Fox News en Washington, anunció que no habría más coberturas conjuntas del presidente.
Un gesto contundente
Esta decisión es significativa porque estas cinco cadenas son las que se turnan para filmar al presidente y proporcionar imágenes en directo al resto de medios locales e internacionales. Así que su negativa impacta directamente en cómo el público recibe la información sobre su gobierno. Boughton argumentó que esta medida es una respuesta necesaria al veto impuesto por Trump, después de que uno de los periodistas de CNN se viera excluido del acceso a las instalaciones presidenciales. Además, dejó claro que “no se creará ningún grupo de prensa sustituto”, aunque su cobertura general seguirá adelante con otros eventos importantes.
La libertad de prensa está en juego aquí. Como bien dijo un representante: “La ciudadanía tiene un interés vital en recibir información precisa e independiente sobre su Gobierno”. Y es que ninguna administración debería poder silenciar a los medios solo porque no les gusta lo que informan. Ante este panorama, los tres medios vetados han decidido llevar el asunto a los tribunales contra la Administración Trump por prohibir el acceso a sus periodistas sin previo aviso.
Trump ha defendido su postura alegando la “constante difusión de noticias falsas”, asegurando que los medios no pueden seguir informando sobre “ficción y mentiras” cuando cubren noticias relacionadas con él o su administración. En fin, estamos ante una batalla donde se pone en jaque el derecho fundamental a informar y ser informado.

