La situación en Palma, marcada por el turismo descontrolado, ha encendido las alarmas de Més per Palma. Este lunes, David Pujol, candidato a la alcaldía, y Neus Truyol, portavoz del grupo, se han alzado con una voz clara: «El Gobierno de Pedro Sánchez quiere ampliar Son Sant Joan para recibir aún más pasajeros. ¿Y qué pasa con lo que gritan los ciudadanos?», señalan con frustración.
Y es que el pasado domingo, las calles de Mallorca volvieron a ser testigo del clamor popular. La gente está cansada y exige límites. Sin embargo, mientras el pueblo pide un respiro, el Gobierno del PSOE sigue adelante con sus planes de aumentar la llegada de turistas. «No necesitamos más turismo; lo que necesitamos es garantizar que quienes vivimos aquí podamos tener un hogar digno y llegar a fin de mes sin estar atrapados en atascos», afirma Pujol.
Un futuro incierto bajo presión
El nuevo DORA III plantea una perspectiva preocupante: más de 35 millones de pasajeros para Palma en 2031 y una inversión que supera los 621 millones de euros. Con estadísticas como estas, no es difícil entender por qué muchos sienten que su voz no se escucha. En 2025 ya registramos 33,8 millones de pasajeros; entre enero y agosto de este año se alcanzaron los 24,4 millones. «Los números son claros: hemos superado los niveles anteriores a la pandemia y ahora nos proponen seguir creciendo sin control», subraya Truyol.
Més defiende urgentemente reducir esta presión aeroportuaria. Proponen frenar nuevas rutas e incluso prohibir jets privados para avanzar hacia una gestión compartida donde las Islas puedan decidir sobre su futuro aeroportuario. «Son Sant Joan debe servir a nuestra comunidad y no convertirse en un engranaje más del monocultivo turístico», insiste Pujol.
Los culpables son claros para Més: «tanto el PP en las islas como el PSOE en Madrid». Ambos partidos parecen ignorar el grito colectivo contra esta masificación turística. Mientras tanto, las consecuencias son palpables: movilidad complicada, acceso a vivienda limitado y un coste de vida cada vez más alto. Pujol lo resume así: «Cada día es más difícil pagar una casa o llenar la nevera. Si PP y PSOE siguen alimentando este modelo turístico insostenible, solo empeorarán nuestras vidas». Palma necesita cambiar las reglas del juego; es hora de poner a los residentes en el centro de todas las decisiones.

