El 21 de septiembre, la tranquilidad de Austin, Texas, se vio abruptamente interrumpida por un suceso alarmante. Un hombre ha resultado gravemente herido después de que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) le disparara. Según el jefe de los servicios de Emergencias del condado, Robert Luckritz, el proyectil impactó en el torso, dejando a este individuo en una situación crítica.
Aún no se ha podido precisar la identidad ni la nacionalidad del herido. Lo único claro es que todo ocurrió durante una breve persecución a pie alrededor de las 13:00 horas. La jefa de Policía de Austin, Lisa Davis, confirmó que el responsable del disparo era un agente del ICE. Esto ha generado una gran preocupación entre los ciudadanos.
Reacciones ante el trágico suceso
En medio de esta conmoción, el alcalde Kirk Watson no ocultó su indignación. “Es inaceptable que alguien reciba un disparo en nuestras calles por parte de alguien que supuestamente debe protegernos”, expresó con evidente frustración. Para él, este incidente no es una sorpresa total; según sus palabras, las operaciones del ICE han aumentado desmesuradamente en la ciudad: “Pasamos de ver uno o dos agentes a contar hasta treinta en solo una semana”.
Por otro lado, el congresista Greg Casar también levantó la voz para exigir respuestas claras sobre lo sucedido. “Necesitamos toda la información posible”, afirmó enfáticamente. Sin embargo, reconoció la desconfianza generalizada hacia el ICE: “La gente tiene motivos para dudar sobre lo que dicen”. Con este contexto tan tenso y lleno de emociones encontradas, queda claro que este incidente ha dejado huella en la comunidad texana.

