El verano, que debería ser sinónimo de vacaciones y relax, se ha vuelto un auténtico quebradero de cabeza para los balnearios de Playa de Palma. En lo que llevamos de temporada, hemos visto cómo los robos han ido en aumento, dejando a más de uno con un sabor amargo.
Todo comenzó a principios de agosto, cuando el Balneario 2 sufrió su primer asalto. Los ladrones no dudaron en sacar a relucir una sierra radial para abrirse paso por la puerta metálica. Una vez dentro, se hicieron con unos 700 euros que había en la caja y destrozaron todo a su alrededor. A raíz de este incidente, Mar de Mallorca decidió reforzar las medidas de seguridad y alertar a sus empleados para que no dejaran dinero durante la noche. Pero, como si nada hubiera cambiado, los robos siguieron.
Nuevos asaltos inquietantes
En la madrugada del pasado domingo, dos nuevos asaltos tuvieron lugar en los Balnearios 1 y 14. Aunque esta vez los ladrones apenas encontraron dinero y solo lograron llevarse algunas monedas, el daño causado fue considerable: destrozaron las puertas metálicas solo para entrar.
Y como si esto fuera poco, ayer volvieron a atacar el Balneario 2. Aunque se habían implementado nuevas cerraduras y medidas adicionales, eso no impidió que entraran en otra dependencia donde robaron varias botellas valoradas en unos 600 euros. Es triste ver cómo estos espacios, pensados para nuestro disfrute, se convierten en blanco fácil para aquellos que solo buscan saquear.

