Anoche, el parque Albert Camus se convirtió en el escenario de una pesadilla para los vecinos de la calle Joan Maragall. A eso de las 22.25 horas, un incendio desató el pánico entre quienes disfrutaban de la tranquilidad del lugar, convirtiendo su rutina en un torbellino de sirenas y llamas. Las explosiones resonaron como un eco inquietante, y varios residentes no dudaron en llamar a la Policía Local de Palma, asustados por lo que estaban presenciando.
Una noche para olvidar
Imaginen la escena: arbustos y árboles ardían mientras los ecos de esas explosiones retumbaban en sus oídos. Hasta cinco llamadas se realizaron a los servicios de emergencia, reflejando la desesperación e incertidumbre que se apoderó del ambiente. La Unidad de Intervención Inmediata (UII) llegó rápidamente al lugar junto con los valientes Bomberos de Palma, quienes lucharon contra las llamas para evitar que este fuego se propagara aún más.
Aún no hay respuestas claras sobre qué causó tanto caos ni qué originó aquellas explosiones aterradoras. Lo único cierto es que esa noche quedó grabada en la memoria colectiva del barrio, recordándoles que incluso en los lugares más tranquilos puede haber sorpresas inesperadas.

