En las Pitiüses, la situación laboral está dando mucho de qué hablar. PolíticaMÉS ha alzado la voz contra unas sanciones que consideran absurdas, esas que han caído sobre los hoteles por despedir a trabajadores justo después del verano. No podemos quedarnos callados ante esta injusticia, porque detrás de esos números y decisiones frías hay personas con historias y familias.
Un grito contra la masificación turística
El nuevo DORA prevé una cifra alarmante: 50 millones de pasajeros para nuestros aeropuertos en los próximos años. Y aquí estamos, viendo cómo el clamor contra la masificación se siente cada vez más fuerte. El GOB y Terraferida están haciendo eco de este descontento, mientras esperan ser escuchados por Prohens en el Consolat. ¿Es que no hay otra forma de fomentar el turismo sin tirar a la basura nuestra calidad de vida?
Aparte, ahora también se escucha un deseo renovado: promocionar Mallorca como destino oleoturístico. ¡Vaya cambio! Pero claro, esto no es más que una estrategia para desviar la atención del verdadero problema: cómo gestionar el turismo sin ahogar a nuestros pueblos.
Y si crees que esto se queda aquí, te invito a escuchar lo que dice el director de una escuela en Lloseta, quien estalla en indignación ante las condiciones en las aulas durante esta calorada. Todos estos aspectos nos hacen preguntarnos: ¿hasta cuándo vamos a seguir permitiendo estas contradicciones? Lo cierto es que necesitamos un cambio real y urgente.

