En el corazón de Sevilla, el equipo local ha encontrado su mejor versión gracias a una estrategia clara: la presión alta. Desde que Luis García Plaza tomó las riendas del club, los hispalenses han dejado claro que no vienen a jugar al parque. Cada partido es una batalla y así lo demostró su última victoria ante el Valencia, donde se colocan con 10 puntos en la clasificación. «Tenemos que crecer desde el trabajo y desde que corran los de arriba«, decía García Plaza, satisfecho con la entrega de sus jugadores.
Dominio en campo contrario
Los números son contundentes. Según @OptaJose, el Sevilla lidera las cinco grandes ligas europeas en recuperaciones cerca del área rival, ¡nada menos que 53 balones! Además, realizan un total de 86 presiones por partido, superando por 31 acciones a su competidor más cercano. Ante el Valencia, lograron recuperar 17 balones en zona alta; un auténtico récord este curso y uno de los mejores registros desde la temporada 2014-15.
La intensidad del Sevilla asfixia a sus rivales. Tras la quinta jornada del campeonato, son el tercer equipo con más duelos ganados (276), solo por detrás de la Real Sociedad y el Racing de Santander. Y no olvidemos su dominio en duelos aéreos junto a Osasuna: ¡83 disputas ganadas!
Futbolistas como Isaac Romero o Jon Guridi están siendo claves en esta primera línea de presión, mientras Lucien Agoumé y Youssouf Fofana aportan ese despliegue vital en el centro del campo. Kike Salas también destaca por su poderío aéreo al salir desde atrás. Juntos forman un bloque sólido y unido que compensa la falta de fluidez ofensiva con una intensidad arrolladora. Así es como se cimenta el crecimiento del Sevilla: trabajando codo a codo y sin dejarse nada en el tintero.

