La polémica está servida en Palma. Este martes, el PSOE y Més han hecho sonar las alarmas al denunciar que la Gerencia de Urbanismo ha dado luz verde a un proyecto que transforma un espacio destinado a lo sociocultural en un lugar para construir 62 viviendas de precio limitado (VPL) en La Femu. Un cambio que, a simple vista, deja mucho que desear.
El edificio, que se levantará en la intersección de las calles Pompeu Fabra e Ignasi Ferretjans, ha generado una gran controversia. Desde el Ajuntament aseguran que han conseguido aprobar esta licencia en solo 50 días, pero ¿a qué coste? Pepe Martínez, concejal socialista, no ha dudado en criticar con dureza esta decisión. Según él, estamos hablando de un solar que iba a albergar un equipamiento sociocultural de más de 4.200 metros cuadrados, pero ahora ese espacio se ha reducido drásticamente a apenas 680 metros. ¡Una pérdida del 85%! Y todo esto para hacer VPL y cuatro locales comerciales a precios de mercado.
¿Qué pasa con el barrio?
Martínez se pregunta qué tipo de servicios va a recibir un barrio que está creciendo como la espuma mientras vemos cómo espacios necesarios se convierten en ladrillo puro y duro. «Mientras tanto, alguien se está forrando», sostiene con vehemencia. Y es que ya antes habían eliminado otro solar dotacional en La Femu bajo el Plan de Choque del Ajuntament.
Por su parte, Neus Truyol, concejala de Més, también ha manifestado su rotunda oposición al proyecto. Se siente traicionada al ver cómo lo que debería haber sido un equipamiento para los vecinos se reduce a unos pocos locales comerciales caros y unas VPL inaccesibles para muchas familias del barrio.
«Están utilizando este cambio de uso del suelo para hacer negocio», denuncia Truyol. Asegura que los promotores han encontrado una forma rápida y eficaz —en solo 50 días— para convertir un solar económico en uno urbanizable gracias a las Entidades de Colaboración Urbanística (ECU). Sin embargo, el Ajuntament defiende su actuación argumentando que estas entidades ayudan a revisar proyectos y acelerar trámites sin perder competencias municipales.
La discusión sigue abierta: ¿realmente están cuidando nuestros barrios o simplemente hay intereses económicos ocultos? Lo cierto es que cada vez más personas sienten que sus necesidades son tiradas a la basura por decisiones tomadas desde arriba. Seguiremos atentos.

