En un emocionante encuentro en el Meazza, el Inter de Milán logró una remontada increíble ante el Udinese, superando un 0-2 en contra para terminar con un espectacular 5-3. Este triunfo llega justo antes de su esperado duelo contra la Roma, donde buscarán seguir en racha.
A pesar de haber tenido tiempo para descansar tras su derrota frente al Real Madrid, el entrenador Chivu decidió refrescar la plantilla con nuevos nombres como Stones, Zielinski y Mkhitaryan. La vuelta de Dimarco era una buena noticia, pero Carlos Augusto fue quien se encargó de abrir el juego por el flanco izquierdo.
Un comienzo complicado que dio paso a la reacción
No pasaron ni diez minutos cuando Udinese mostró las grietas en la defensa del Inter. Unai Gómez, recién llegado desde el Athletic, aprovechó un balón cerca del área y lo envió al segundo palo para que Abankwah hiciera estallar las redes. La cosa no mejoró cuando Keinan Davis aumentó la ventaja para los visitantes, dejando al Inter con un pie en la cuerda floja.
Los nervios se hicieron palpables cuando Kolarov fue expulsado del banquillo. Sin embargo, apenas diez minutos después, Carlos Augusto disparó un misil que recortó distancias y avivó las esperanzas nerazzurri. Barella empató poco después con otro golazo que dejó helados a los defensas del Udinese.
La segunda parte comenzó intensa; sin embargo, a pesar de algunos sobresaltos y buenas intervenciones del portero Okoye, Barella continuó brillando y asistió a Thuram para dar la vuelta al marcador. A pesar de la lesión de Stones que preocupaba a todos, Pavard entró dispuesto a sellar la victoria.
Pio Esposito anotaría el gol de la tranquilidad antes de que Bonny cerrara la cuenta con otro tanto más. Y aunque Idrissa Gueye logró ‘maquillar’ un poco el resultado en los minutos finales, fue claro que el Inter había dejado claro su dominio sobre el campo. Ahora solo queda esperar su cita en el Olímpico contra la Roma, donde intentarán continuar con este gran impulso.

