En un giro desgarrador, un tribunal en Túnez ha decidido prorrogar la prisión preventiva de cuatro valientes activistas de la Global Sumud Flotilla, quienes llevan casi seis meses detenidos. La situación es crítica y ellos no se quedan callados: están en huelga de hambre como protesta por su encarcelamiento injusto. Hablamos de Wael Nawar, Nabil Chanufi, Ghassan Henchiri y Ghassan Bughdiri, personas comprometidas que intentaron llevar ayuda humanitaria a Gaza, desafiando el bloqueo israelí.
Un grito desesperado por justicia
Este domingo, Nawar cumplirá 28 días sin comer y su salud se está deteriorando a pasos agigantados; según sus compañeros, corre un grave peligro. Con cada día que pasa, la falta de electrolitos y el calor extremo empeoran su condición física. No se trata solo de estadísticas: “la salud de Nawar se deteriora rápidamente”, alertan desde la Global Sumud Flotilla. Pero no es el único; Henchiri necesita una operación urgente tras las heridas sufridas durante su participación en la flotilla, mientras que Bughdiri lucha contra un sarpullido que le cubre todo el cuerpo.
No podemos ignorar este clamor. La Global Sumud Flotilla exige con urgencia la liberación inmediata e incondicional de estos activistas y pide un tratamiento médico adecuado. Además, reclaman que se retiren los cargos políticos en su contra y que cesen las restricciones a otros luchadores por los derechos humanos. Es hora de hacer ruido y apoyar a quienes arriesgan todo por una causa justa.

