En un giro inesperado, la Guardia Civil ha dado un golpe al crimen organizado en el aeropuerto de Palma. Dos hombres, de 34 y 38 años, provenientes de Europa del Este, han sido arrestados por ser parte de una astuta banda dedicada al robo de tabacos en el Duty Free. Sí, has leído bien: ¡tabacos! Estos tipos no eran unos ladrones cualquiera; usaban métodos sofisticados que harían sonrojar a cualquier película de acción.
Una trama muy bien orquestada
Todo comenzó el pasado 5 de septiembre. Un agente de la Guardia Civil, que estaba fuera de servicio pero con el ojo entrenado, vio algo raro en el aeropuerto. Identificó a dos individuos que ya estaban en la mira por robos anteriores. Mientras uno vigilaba como si estuviera en una misión secreta, el otro se dedicaba a esconder cartones de tabaco en su equipaje. Una jugada maestra, ¿verdad?
Consciente del peligro que representaban, este agente no dudó en pedir refuerzos y así ambos fueron interceptados antes de que pudieran salir corriendo con su botín. Las investigaciones revelaron que formaban parte de una organización criminal itinerante que ya había dejado huella con otros delitos similares.
Lo más sorprendente es cómo operaban: compraban billetes baratos para acceder legalmente a las zonas restringidas del aeropuerto y usaban auriculares inalámbricos para comunicarse sin levantar sospechas. Mientras algunos distraían a los empleados con charlas amenas, otros se llevaban la mercancía hacia lugares donde nadie podía verles.
La banda tiene sobre sus espaldas nada menos que **162 cartones** robados, valorados en más de **11.000 euros**. Y lo peor: tenían un destino claro: el Reino Unido, donde ese tabaco vale tres veces más. Con estas detenciones se han aclarado varios robos perpetrados por esta organización; los dos detenidos ahora están bajo la autoridad judicial.

