Hoy nos llega la triste noticia del fallecimiento de Astrid de Noruega, quien a sus 94 años dejó un legado imborrable en el corazón de su familia y del pueblo noruego. La Casa Real ha compartido con pesar que esta entrañable figura, hermana mayor del recientemente fallecido rey Harald V y tía del actual monarca, Haakon VII, ha partido de este mundo.
En un comunicado lleno de cariño, el rey Haakon recordó cómo Astrid siempre se preocupó por aquellos más vulnerables. «Su dedicación era contagiosa», dijo el monarca, destacando que ella fue una mujer leal que siempre cumplió con su papel con gran compromiso y calidez. A los 22 años tuvo que asumir la responsabilidad de primera dama tras la muerte de su abuela, un reto que enfrentó con valentía.
Un pilar para la familia real
Haakon también subrayó lo fundamental que fue Astrid para su hermano Harald y toda la familia. «Aprendimos mucho de ella», confesó, mientras compartía una profunda tristeza por su partida. Su voz siempre firme y sincera resonaba en las decisiones familiares; no tenía miedo a expresar sus opiniones. Hoy sentimos un vacío inmenso.
La Casa Real ha decidido honrar su memoria ondeando las banderas a media asta en el Palacio Real y durante el día de su funeral. Curiosamente, Astrid estuvo presente en la despedida a su hermano Harold V apenas unos días atrás, recordándonos lo frágil que es la vida. Sin duda, echaremos mucho de menos a esta noble dama que dedicó su existencia al servicio y bienestar ajeno.

