MADRID, 9 de septiembre. El primer ministro noruego, Jonas Gahr Store, ha dejado a todos boquiabiertos este miércoles al revelar que el avión de Volodimir Zelenski, presidente de Ucrania, estuvo a punto de ser derribado por un dron justo antes de despegar de Moldavia. Una situación que nos recuerda la tensa realidad que enfrenta Zelenski, quien no solo viaja para buscar apoyo, sino que lo hace bajo una amenaza constante.
Zelenski llegó a Oslo la noche del martes con motivo del funeral del rey Harald V y no perdió tiempo. Tras aterrizar, se reunió con el propio Store y otros altos funcionarios como Jens Stoltenberg y Espen Barth Eide. En sus palabras, Store mencionó haber tenido «dos reuniones muy productivas» con el líder ucraniano. Y es que hay mucho en juego.
Una noche llena de tensión
En una conversación sincera sobre cómo había pasado la noche, Zelenski confesó que fue todo menos placentera; pasó horas pegado al teléfono recibiendo información sobre los misiles que caían cerca de su país. Esta situación dramática le pesa y le preocupa profundamente.
A pesar del peligro inminente que rodea sus viajes, Zelenski continuó su agenda en Noruega. Durante este miércoles se reunió también con directivos de empresas de defensa aliadas. En redes sociales expresó su gratitud hacia Oslo por acoger estas charlas cruciales centradas en el programa antibalístico FREYJA; una iniciativa destinada a ofrecer a Europa una defensa integrada frente a las crecientes amenazas aéreas provenientes del este.
Mientras tanto, Estados Unidos advierte a Europa sobre la necesidad de prepararse para un conflicto prolongado en Ucrania debido a la reconstitución militar por parte de Rusia. La incertidumbre sigue creciendo y es crucial mantenerse alerta ante estos acontecimientos.

