En este arranque de temporada, Alex Sala se ha convertido en una de las grandes sorpresas del Real Mallorca. Este joven centrocampista catalán ha aterrizado en la isla con una fuerza arrolladora y no hay quien lo niegue: su talento está marcando la diferencia. ¿Recuerdas cuando muchos pensaban que sin Sergi Darder y Manu Morlanes el equipo iba a flaquear? Hoy vemos que esa idea ha cambiado radicalmente. Sala no solo es un jugador más; está tomando el mando del centro del campo como si hubiera estado aquí toda la vida.
En apenas dos partidos, este chico de Viladecans ha conquistado a Son Moix con su estilo único. Su golpeo es simplemente espectacular, algo que el Mallorca no había tenido en mucho tiempo. Cada falta o córner se convierte en una oportunidad real gracias a su precisión y potencia. Pero lo que realmente impresiona es su personalidad. El pasado sábado, en el partido contra el Eldense, tuvo la valentía de lanzar un penalti. Aunque falló, todos sabemos que si sigue intentándolo, pronto empezará a ver resultados.
Un futuro brillante por delante
Luis García, entrenador del equipo, ya le auguró un futuro en Primera División. Y la verdad es que con cada partido que pasa, parece más probable que veamos a Sala brillando en la máxima categoría muy pronto, ya sea con nosotros o defendiendo otra camiseta. El Mallorca tiene una opción de compra sobre él y sería un crimen dejar escapar tal talento si sigue demostrando lo que puede hacer.
Este año, la competencia en el centro del campo es feroz; Pablo Torre tuvo que arrancar desde el banquillo a pesar de ser uno de los mejores jugadores de Segunda División. Pero eso es exactamente lo que queremos: exigencia constante y rendimiento al máximo nivel. Alex Sala ha llegado para quedarse y está elevando los estándares día tras día. Con tan solo unas jornadas disputadas, ya se ha ganado su lugar entre los nombres destacados del proyecto bermellón.

