En una historia que nos recuerda la importancia de ser honesto en los negocios, un hombre español, residente en Sevilla, ha sido condenado a un año de prisión por vender un coche de segunda mano sin revelar que tenía una reserva de dominio. Este individuo se declaró culpable de un delito de estafa y, aunque el tribunal le impuso la pena, no tendrá que cumplirla en prisión gracias a un acuerdo alcanzado por su abogada, Caterina Neus Molinas.
El engaño detrás del volante
Los hechos ocurrieron el pasado 2 de agosto cuando el acusado firmó la venta de un Peugeot 5008 valorado en más de 4.000 euros. Se presentó como el único propietario y omitió intencionadamente que el vehículo estaba afectado por un contrato de financiación impagado que impedía cambiar la titularidad. La empresa compradora, confiando en las apariencias y creyendo que todo estaba en regla, pagó la suma completa al vendedor.
No obstante, la realidad salió a flote cuando intentaron registrar el cambio ante Tráfico. Fue entonces cuando descubrieron con sorpresa que no podían hacerlo debido a la deuda vinculada al vehículo. Al final, tras llegar a este acuerdo entre las partes implicadas, la magistrada dictó sentencia justo durante la vista oral. El condenado deberá cumplir con una responsabilidad civil de 4.269 euros, además de comprometerse a no delinquir durante dos años.

