El pasado 6 de septiembre, la noticia sacudió a muchos: el partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) ha conseguido una victoria sorprendente en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt. El presidente del Consejo Central de los Judíos de Alemania, Josef Schuster, no ha ocultado su consternación. “Personalmente, estoy consternado por el resultado de estas elecciones”, declaró Schuster al periódico ‘Die Welt’. Con cada palabra que pronunciaba, se sentía la inquietud: un partido con tendencias extremistas está a un paso de gobernar solo un estado alemán.
A medida que avanzaba su discurso, Schuster enfatizaba la responsabilidad que recae sobre quienes votaron por ellos. “Quienes han votado hoy por ellos, a pesar de conocer sus objetivos, son responsables”, afirmó sin titubear. Un mensaje claro y directo para todos aquellos que prefieren mirar hacia otro lado.
Reacciones desde el corazón de la comunidad judía
No solo él expresó su desasosiego. La presidenta de la Comunidad Judía de Múnich y Alta Baviera, Charlotte Knobloch, también se mostró estupefacta. “En días como estos, me cuesta reconocer mi patria”, confesó con tristeza. Que los extremistas pudieran ganar unas elecciones en Alemania era algo que nunca imaginó ni en sus peores pesadillas. La alta participación electoral del 80% le parece una señal alarmante: “Los cimientos de la democracia ya no funcionan y eso me asusta”, añadió con sinceridad.
Por si esto fuera poco, Eva Umlauf, superviviente del campo nazi Auschwitz y actual presidenta del Comité Internacional de Auschwitz, se atrevió a comparar este momento con el ascenso del Partido Nazi en los años 30. “¡Este resultado electoral nos asusta! ¿Qué camino está siguiendo Alemania?”, cuestionó con una mirada llena de historia y dolor. Para ella y otros supervivientes del Holocausto, es inimaginable que un partido ultraderechista sea ahora el más votado en un parlamento regional alemán.
“Lucharemos por la democracia y por recordar lo que ocurrió. Se lo debemos a nuestros familiares asesinados”, concluyó Umlauf con determinación.
Las calles también han hablado: este mismo domingo hubo manifestaciones en varias ciudades alemanas como Berlín y Frankfurt para protestar contra AfD. En Frankfurt, alrededor de 2.000 personas exigieron su ilegalización mientras que en Berlín cientos se concentraron bajo el lema “¡Defendamos la democracia! ¡Prohibamos ya la AfD!”. El futuro parece incierto pero hay quienes están decididos a luchar por un cambio.

