En una madrugada que comenzó como cualquier otra, la tranquilidad de Santa Maria se vio interrumpida por un incendio que encendió las alarmas entre los residentes. Todo ocurrió alrededor de las 2:25 horas, cuando las llamas comenzaron a devorar unas vaquerías olvidadas, esas construcciones que llevaban años guardando historias y recuerdos. Los bomberos de Inca y Sóller llegaron rápidamente para luchar contra el fuego, pero el peligro ya había tocado a la puerta de algunos hogares.
Evacuación por precaución
Cuatro personas fueron desalojadas de sus casas cercanas; una decisión necesaria ante la densa columna de humo que se colaba por sus ventanas. La Guardia Civil no ha tardado en hacerse cargo de la investigación para esclarecer las causas del siniestro. Pero hay algo más detrás de este suceso: según cuentan los vecinos, desde hace meses varias familias han estado ocupando estas vaquerías abandonadas, un fenómeno que muchos asocian con el aumento del monocultivo turístico y la falta de vivienda asequible en la zona.
Así que ahora nos encontramos reflexionando sobre lo sucedido. ¿Hasta dónde vamos a llegar? La situación plantea muchas preguntas y genera preocupación entre quienes viven aquí. En medio del desasosiego, esperemos que esta historia sirva para abrir un debate necesario sobre la vivienda y los espacios comunes que estamos dejando caer en el olvido.

