Este viernes, un hombre se presentó ante la jueza en los juzgados de Vía Alemania, tras ser detenido por provocar un accidente múltiple en la autopista de Inca. El siniestro ocurrió cerca de Son Fuster y dejó a diecisiete personas heridas, entre las cuales había dos mujeres embarazadas. Todo empezó cuando el conductor, que dio positivo en alcohol, embestió a un vehículo que circulaba delante, desatando una colisión en cadena que involucró a seis coches.
La tragedia matutina y sus consecuencias
El incidente tuvo lugar alrededor de las 8.45 horas en el kilómetro 0,5 de la Ma-13 dirección Palma. Las escenas eran caóticas: ambulancias y bomberos llegaron rápidamente para atender a los heridos mientras las autoridades intentaban regular el tráfico, que quedó colapsado durante horas. Algunos afectados sufrieron lesiones leves y fueron atendidos in situ; otros necesitaron traslado urgente a hospitales como Son Espases y Son Llàtzer.
Lo más sorprendente fue el intento del chófer por huir del lugar tras causar tal desastre. Es realmente preocupante saber que este tipo de situaciones se repiten con frecuencia y muchas veces quedan impunes. “Esto se sabía desde hace tiempo”, comentan quienes trabajan en las navieras, señalando que muchos viajeros suben borrachos a los barcos regresando a la península sin control alguno.
A pesar de las denuncias realizadas ante la policía portuaria y la Guardia Civil, parece que hasta que no suceda una tragedia no se toman medidas efectivas. Y lo más frustrante es pensar que después de lo ocurrido, NADIE va a hacer nada. Este caso es solo un reflejo del descontrol existente; es hora de poner manos a la obra antes de que tengamos más incidentes desgarradores.

