La mañana del jueves amaneció con una noticia que nos deja sin palabras. Un conductor ebrio al volante de un tráiler se convirtió en el protagonista no deseado de un accidente múltiple en la autopista de Inca, justo a la altura de Son Fuster, en Palma. En un abrir y cerrar de ojos, seis coches quedaron destrozados tras la colisión que se desató cuando este camión de gran tonelaje embistió a un turismo que circulaba delante.
Heridos y caos en las carreteras
El resultado fue trágico pero, afortunadamente, las lesiones fueron leves para los 16 afectados. Sin embargo, cuatro personas necesitaron ser trasladadas en ambulancia al hospital Son Espases. Mientras tanto, el conductor responsable fue detenido por la Guardia Civil después de dar positivo en alcohol. A veces parece que algunos olvidan lo peligrosa que puede ser una copa más.
Todo ocurrió alrededor de las 8:45 horas en el kilómetro 0,5 de la autopista Ma-13 rumbo a Palma. La escena era caótica; dos carriles quedaron cortados mientras los equipos de emergencia llegaban rápidamente al lugar para atender a los heridos y regular el tráfico. Las retenciones comenzaron a aumentar y muchos conductores se preguntaban cuánto tiempo más tendrían que esperar para reanudar su camino hacia casa.
A pesar del susto y el desorden generado, podemos sentir alivio al saber que no hubo heridos graves. Pero esto nos deja pensando: ¿hasta cuándo seguiremos lidiando con conductores imprudentes? Es hora de reflexionar sobre nuestras carreteras y cómo cuidarlas entre todos.

