La plaza de Cort fue el escenario ayer de una manifestación en apoyo a Ceuta que reunió a unas ocho mil personas, entre las que se encontraban la presidenta Prohens y el alcalde Martínez. Sin embargo, hoy Més per Palma ha alzado la voz para denunciar cómo este acto, que debería ser un símbolo de solidaridad, se ha convertido en un espectáculo político partidista.
El uso indebido de la Banda Municipal
Miquel Àngel Contreras, regidor de Més per Palma, no se ha cortado un pelo al afirmar que «nuestra solidaridad con la ciudadanía ceutí es absoluta», pero también con el sufrimiento de las personas migrantes. Su crítica es clara: lo que no puede aceptarse es que Martínez utilice esta situación dramática para hacer política del Partido Popular. «La Banda Municipal es patrimonio de toda Palma; no debería ser instrumentalizada como telón de fondo para el PP o la extrema derecha», sentenció.
Pero aquí no termina la cosa. Contreras recordó que tras los acontecimientos en Ceuta hay un verdadero drama humanitario con 141 vidas perdidas documentadas por Caminando Fronteras desde finales de julio. ¿Acaso no deberíamos hablar primero de estas víctimas? La derecha parece querer borrar sus historias y convertir su sufrimiento en gasolina para avivar el odio y la confrontación política.
Més destaca que «hablar de Ceuta ignorando el coste humano es brutal». Lo único que necesitan los ceutíes son recursos públicos reales y una respuesta humanitaria adecuada, no competiciones entre partidos sobre quién lanza más discursos incendiarios. Este tipo de retórica solo crea un ambiente hostil e insostenible para nuestra convivencia social.
Finalmente, Contreras dejó claro algo fundamental: «¿Dónde acaba el Ayuntamiento y dónde empieza el PP? Cuando movilizas tu militancia y utilizas recursos públicos como si fueran tuyos, estás cruzando líneas peligrosas». Cort es patrimonio de todos los palmesanos y palmesanas; ¡basta ya de convertirlo en campo de batalla político!

