Este miércoles por la tarde, un pequeño accidente se convirtió en un gran quebradero de cabeza para los que circulaban por el túnel de Sóller. Todo comenzó con el reventón de una rueda que, aunque parece algo común, desató un verdadero colapso en la carretera. Eran alrededor de las 18:00 horas cuando, sin previo aviso, los vehículos comenzaron a acumularse y las colas se extendieron varios kilómetros.
Seguridad ante todo
Cuando ocurre una avería o un incidente como este dentro del túnel, hay que tomar medidas drásticas. La infraestructura se cierra para evitar cualquier tipo de peligro y eso fue precisamente lo que sucedió. Así que imagina la escena: coches parados, conductores impacientes mirando el reloj y pensando en cómo volverán a casa.
Una patrulla de la Guardia Civil llegó rápidamente al lugar para hacerse cargo del asunto y ayudar a evacuar el vehículo afectado. Pero claro, esto no hace más que añadir tiempo al ya complicado panorama. Con cada minuto que pasaba, la frustración crecía entre aquellos atrapados en este embotellamiento inesperado.

