Era un día cualquiera en Son Espases, cuando una joven, que claramente no tenía el permiso para conducir, decidió hacer de las suyas. En un alarde de imprudencia, tomó prestado el coche de su hermana, un Hyundai Kona granate, y se lanzó a la aventura junto a sus amigos. Todo parecía diversión hasta que, alrededor de las 11.15 horas de este martes, se estampó contra un camión en la rotonda que da acceso a Urgencias del hospital.
La fuga y la vuelta inesperada
Y como si esto no fuera suficiente locura, después del choque dejó a sus amigos plantados en el vehículo y se dio a la fuga. Pero no todo quedó ahí; pocos minutos después regresó al lugar del accidente. ¿Para qué? Tal vez pensó que podría salir airosa. Sin embargo, un vigilante del hospital no se lo iba a permitir y rápidamente dio aviso a la Policía Local de Palma.
Los agentes llegaron al lugar y pusieron en marcha la investigación del siniestro. Al final del día, esta historia nos recuerda que hay decisiones que pueden tener consecuencias graves. Y así es como una simple travesura puede convertirse en un delito contra la seguridad vial.

