En Palma, la historia de un hombre que no aprendió la lección se ha vuelto a repetir. Este individuo, conocido por sus andanzas delictivas, ha sido arrestado tras asaltar cinco establecimientos en plena madrugada. Y lo más sorprendente es que volvió a uno de esos lugares a pesar de tener una orden de alejamiento. ¿Acaso no entendió el mensaje?
Robos en serie y desprecio por las normas
La Policía Nacional no podía dejar pasar estos robos. La investigación comenzó cuando los agentes detectaron que varios locales ubicados en Pere Garau, Son Gotleu, Son Cladera y cerca del Estadi Balear habían sido atacados. En total, un centro médico, dos centros asistenciales y un centro comercial fueron objeto de esta serie de robos.
Los ladrones entraron rompiendo puertas y ventanas, dejando un rastro de daños detrás. En uno de los centros médicos lograron llevarse dos tablets; mientras que en otro lugar se hicieron con un juego completo de llaves. Incluso forzaron una máquina expendedora para sacar bebidas y comida. Es evidente que no había límites para ellos.
A pesar de ser un reincidente con una orden judicial que le prohibía acercarse a uno de los centros asistenciales afectados, este hombre decidió desafiar al sistema volviendo al lugar del delito. Tras una intensa búsqueda por parte de la policía, finalmente fue localizado junto a otro cómplice utilizando una tarjeta bancaria robada para hacer compras en un restaurante cercano.
Parece increíble que alguien pueda actuar así sin pensar en las consecuencias. Al final, ambos fueron detenidos: el primero por su largo historial delictivo y el segundo por estafa. Sin duda alguna, este capítulo refleja cómo algunas personas parecen estar dispuestas a jugar con fuego sin importarles nada.

