El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dejado claro este lunes que considera a Irán como «una nación fallida». Con un tono desafiante, ha exigido que se juzgue a sus líderes por «crímenes contra la humanidad». Estas declaraciones llegan tras un nuevo intercambio de ataques que han encendido aún más las tensiones entre ambos países.
En una jornada marcada por la controversia, Trump no se ha guardado nada: “Irán es oficialmente una nación fallida. Están acabados. No tienen Armada, ni Fuerza Aérea, su moneda está en picada y ni siquiera pueden pagar a sus propios soldados”. Con cifras alarmantes en la mano, mencionó una inflación del 300% y describió a la cúpula iraní como completamente incapaz de representar al pueblo.
Cifras que asustan
Con ironía mordaz, el presidente estadounidense afirmó que lo único que poseen en Teherán son «noticias falsas», mientras lanzaba un ataque directo al régimen: “Lo único que saben hacer es matar a sus manifestantes”. Esta declaración fue acompañada de un escalofriante dato: “Las fuerzas de seguridad han matado a más de 100.000 personas”. Una afirmación contundente que pone sobre la mesa el debate sobre los derechos humanos en el país persa.
Trump también ha reiterado en varias ocasiones su postura sobre el impacto militar de Estados Unidos en Irán desde finales de febrero, asegurando que han destruido sus capacidades militares. Sin embargo, la realidad parece ser otra; los enfrentamientos siguen siendo parte del día a día en esa región conflictiva.
En declaraciones recientes para Fox News, el mandatario adelantó que las fuerzas estadounidenses «golpearán con dureza» a Irán como respuesta a los últimos ataques dirigidos hacia objetivos estadounidenses en Jordania y Emiratos Árabes Unidos. La situación se complica aún más tras los bombardeos recientes sobre la isla de Larak, marcando un nuevo capítulo tenso entre dos potencias.

