El pasado viernes, el Hipódromo de Son Pardo volvió a brillar con luz propia tras la inauguración de su nueva pista de competición. Y es que, gracias al Consell de Mallorca y al Institut de l’Esport Hípic de Mallorca (IEHM), se ha hecho realidad una inversión que supera los 556.000 euros, poniendo fin a años de problemas que aquejaban esta infraestructura que ya tenía más de 25 años.
Un acto lleno de esperanza
La ceremonia contó con la presencia del conseller de Medio Ambiente, Medio Rural y Deportes, Pedro Bestard, quien no dudó en cortar la cinta inaugural junto a figuras clave como Gaspar Oliver y Juan Antonio Rosselló. Bestard subrayó que «la inversión nos permite dar respuesta a una reivindicación histórica del sector» y se mostró orgulloso del compromiso cumplido. Además, destacó cómo se han reutilizado materiales antiguos para hacer la reforma más eficiente. ¡Una forma inteligente de cuidar nuestro entorno!
Los trabajos realizados son dignos de mención: desde la extracción selectiva hasta la limpieza del material viejo, pasando por un nuevo sistema de drenaje y unas capas renovadas que suman casi 500 toneladas mayoritariamente compuestas por arena silícea. ¡Eso sí que es poner las cartas sobre la mesa para mejorar las condiciones tanto para los caballos como para los profesionales!
La obra no solo ha modernizado el hipódromo; también ha priorizado el aprovechamiento sostenible, recuperando alrededor de 12.000 m³ de grava del antiguo drenaje. Esto ha permitido reducir considerablemente el transporte necesario, minimizando así el impacto ambiental. Ahora, Son Pardo cuenta con una pista completamente renovada, lista para acoger carreras después del traslado temporal al Hipódromo de Manacor durante las obras.

