En un giro inesperado, Manacor ha decidido hacerse cargo de la organización de la tradicional Pujada a Lluc. ¿El motivo? La preocupante falta de apoyo por parte del Consell. Este evento, que representa una parte vital de nuestra cultura y tradición, no puede ser dejado en el olvido. Los manacorins han alzado la voz: ¡no vamos a permitir que se tire a la basura algo tan significativo!
La comunidad se une por su fiesta
Los organizadores locales ya están trabajando para mantener viva esta festividad que reúne a tantas personas cada año. “Si no lo hacemos nosotros, ¿quién lo hará?”, comenta uno de los miembros del comité organizador. Es un sentimiento compartido entre muchos; aquí, en Manacor, no nos quedamos quietos mientras nuestros valores culturales se desmoronan.
Afrontar este reto implica esfuerzo y dedicación, pero para los manacorins, el amor por sus tradiciones supera cualquier obstáculo. La respuesta de la comunidad ha sido abrumadora y demuestra que cuando se trata de defender lo nuestro, estamos dispuestos a luchar hasta el final.

