En una reciente entrevista, Donald Trump no se ha guardado nada y ha lanzado un bombazo: el ayatolá Mojtaba Jamenei, líder supremo de Irán, ¡está vivo! Pero ojo, que la cosa no es tan sencilla. Según el presidente de Estados Unidos, Jamenei ha sufrido heridas severas en su lado izquierdo debido a los ataques realizados por EE. UU. e Israel durante la ofensiva de febrero. «Quedó gravemente herido. La parte izquierda de su cuerpo –el brazo, la pierna, todo ese lado– estaba gravemente herida», afirmó Trump. Pero él cree firmemente que no ha muerto: «Si lo está, disimulan de maravilla; siguen hablando de volver a consultarle cada dos por tres para obtener su visto bueno».
La autocomplacencia de Trump
El mandatario también aprovechó para presumir del poderío militar estadounidense y de las finanzas florecientes bajo su mandato. Con la seguridad habitual que le caracteriza, aseguró: «Eso nos conducirá hacia una gran victoria». Y como si estuviera vendiendo un producto estrella, mencionó con orgullo que 22 buques pasaron sin problemas por el estrecho de Ormuz esa misma madrugada: «El estrecho está funcionando. Puede haber algún dron o un cohete volando alrededor, pero aquí hay actividad: brota muchísimo petróleo», dijo enfáticamente mientras se refería a los 10 millones de barriles transaccionados recientemente.

