El solar de Can Pesquet, un lugar que prometía convertirse en la nueva plaza de Son Sardina, se encuentra atrapado en un auténtico limbo urbanístico. Tras la caída del Plan de Ordenación Detallada (POD), todo ha quedado en el aire. Este espacio, que en el plan general de 1998 debía albergar una plaza y algún equipamiento básico, ahora está bajo el control de intereses privados que parecen no tener prisa por construir.
Con la reciente modificación del Plan General en 2023, los propietarios vecinos han decidido no dar un paso adelante, mientras que el nuevo dueño del solar, un médico inversor con inclinaciones hacia la promoción urbanística, ya ha comenzado a negociar con el Ajuntament. Según fuentes cercanas al sector, esto podría suponer un cambio significativo en el futuro del terreno. Pero ¿a costa de quién?
Descontento vecinal y promesas rotas
Agustina Fernández, presidenta de la Associació de Veïns de Son Sardina, ha expresado su frustración al ver cómo Cort parece haberse quedado dormido ante esta situación. El solar fue listado por 180.700 euros y las ofertas del Ayuntamiento apenas superaban los 90.000. A raíz de esta inacción, un inversor lo compró hace seis meses y ahora se siente dueño absoluto del destino del lugar.
Fernández asegura que este giro complica aún más la posibilidad de conseguir esa plaza tan anhelada por los vecinos. “Es una pena”, dice con pesar, “porque es algo que hemos reivindicado durante años”. La comunidad está empezando a movilizarse y prepara protestas contra el alcalde Jaime Martínez, quien según ellos prefiere centrarse en grandes proyectos mientras deja a los barrios en manos de especuladores.
“Desde hace un año nos han negado cualquier información sobre las negociaciones”, critican desde la Assemblea Popular de Son Sardina i Sa Garriga. Y con razón: Solvia vendió el solar a un particular sin previo aviso ni explicaciones claras al respecto.
Así que aquí estamos, con un descontento monumental entre los vecinos que exigen recuperar lo perdido. La lucha por Can Pesquet continúa y cada día parece más evidente que sus sueños quedan cada vez más lejos.

