La situación es desalentadora para quienes esperaban con ansias el Reggaeton Beach Festival en Mallorca. Con un total de 33 reclamaciones registradas por la dirección general de Consumo del Govern balear, los afectados se sienten abandonados y sin una respuesta clara sobre la devolución de su dinero.
Aquellos que compraron entradas para este evento, programado para los días 18 y 19 de julio en Son Fusteret, están ahora en una montaña rusa emocional. A pesar de que el festival prometía ser una fiesta inolvidable, la realidad ha sido otra. Desde el 18 de junio, cuando se anunció oficialmente la cancelación por problemas financieros y operativos, las preguntas han quedado flotando en el aire: ¿Dónde está nuestro dinero?
Una cadena de desinformación
Parece que cada intento por obtener información es como hablar con una pared. La organización ha delegado la responsabilidad de los reembolsos a Enterticket, dejando a los compradores atrapados entre dos fuegos. Muchos han intentado comunicarse con esta tiquetera y las respuestas son siempre las mismas: «Estamos esperando que el organizador nos facilite los fondos».
Los nervios aumentan cuando leemos que Consumo ya había advertido a los afectados sobre cómo proceder. Si pasaba un mes sin respuesta satisfactoria, debían presentar reclamaciones formales. Pero a día de hoy, sigue sin haber señales claras. Algunos incluso han compartido sus frustraciones con nosotros: «Es inaceptable lo que está pasando; hemos tirado nuestro dinero a la basura».
No solo eso, sino que recientemente el Ministerio de Consumo ha impuesto una multa al organizador del festival por prácticas abusivas. Esto sólo añade más leña al fuego y genera aún más dudas sobre la gestión del evento.
Entre tanto ruido administrativo y legal, la voz de los afectados resuena fuerte: merecen claridad y respeto ante esta situación caótica.

