La reciente venta del solar de Can Pesquet ha desatado una tormenta en Son Sardina. Este terreno, que prometía ser la futura plaza del barrio, se ha convertido en un asunto candente tras ser adquirido por un médico inversor por la nada despreciable suma de 180.700 euros. La Assemblea Popular de Son Sardina i Sa Garriga no ha tardado en alzar la voz, denunciando que su alcalde, Jaime Martínez, parece más interesado en proyectos turísticos como la compra de Gesa que en las necesidades reales de los vecinos.
Un clamor que resuena entre los sardiners
Los miembros de la Assemblea han expresado su frustración a través de las redes sociales y han dejado claro que el abandono del Ajuntament es palpable. “El alcalde sabe cuán importante es este solar para nosotros”, comentan con indignación. Y es cierto; llevan años demandando espacios públicos donde poder celebrar sus fiestas y actividades comunitarias. Pero en lugar de recibir respuestas, se encuentran con un silencio ensordecedor.
La situación no puede ser más clara: mientras Martínez se embarca en grandes inversiones turísticas, los barrios como Son Sardina quedan a merced de especuladores. “Estamos viendo cómo nuestras demandas históricas son ignoradas”, señalan con preocupación desde la Assemblea. Además, critican que el Ajuntament solo haga acto de presencia cuando se trata de censurar iniciativas culturales o comunitarias.
“No basta con prometer que Can Pesquet será público sin dar fechas concretas”, añaden. La exigencia es clara: quieren que Cort actúe ya y dé vida a ese espacio olvidado. “Si nos organizamos y hacemos ruido, podremos lograrlo”, concluyen animando a todos a estar atentos a posibles movilizaciones.

