Este lunes, alrededor de las 11:00 horas, la tranquilidad de Can Picafort se vio interrumpida por un incendio que comenzó en una tienda de deportes. Según los primeros indicios, todo apunta a que el fuego tuvo su origen en un enchufe del aire acondicionado. La situación fue detectada por una patrulla de la Policía Local de Santa Margalida que, al ver humo saliendo del negocio, no dudó en alertar a los servicios de emergencia.
Una respuesta rápida ante el peligro
El establecimiento, ubicado en la esquina de la avenida José Trias, pronto se convirtió en un infierno. Las llamas avanzaron rápidamente y comenzaron a amenazar las viviendas situadas justo arriba. Por fortuna, los agentes actuaron con rapidez y lograron evacuar a quienes se encontraban dentro. Entre ellos había una familia compuesta por una persona adulta y cuatro menores; afortunadamente, todos pudieron salir ilesos.
A medida que el fuego se extendía hacia el sótano del inmueble, los bomberos llegaron al lugar para hacer frente a la emergencia. Más de veinte valientes se lanzaron al rescate mientras colaboraban con la Policía Local y la Guardia Civil para asegurar que nadie quedara atrapado entre las llamas.
Aunque no hubo heridos que lamentar, lo cierto es que el daño material fue considerable. El establecimiento quedó prácticamente calcinado y las viviendas superiores también sufrieron estragos importantes. Si bien aún queda por confirmar oficialmente si ese enchufe fue realmente el causante del siniestro, lo evidente es que esta jornada ha dejado huella en la comunidad.

