En una charla distendida, Manuel Valero, el poeta alicantino que ha cautivado a muchos con su sinceridad y pasión por las letras, nos revela su visión sobre la poesía. Reconocido por sus múltiples premios literarios, como el XVI Premio Gerardo Diego y el XV Certamen Internacional de Poesía Joven Martín García Ramos, Valero no solo es un académico formado en la Universidad de Granada, sino también un ferviente defensor de una poesía que desafía las normas establecidas.
Una nueva mirada a ‘Noche entreabierta’
Su último trabajo, la reedición de Noche entreabierta, publicada inicialmente en 2015 y ahora renovada por Averso, vuelve a poner en el centro del debate literario su propuesta poética. Este libro no es solo una colección de versos; es un grito hacia una generación que busca autenticidad. «Esta obra nace desde una crítica a esa visión idealista y burguesa que nos han vendido», explica Valero mientras se aferra a sus ideas radicales influenciadas por maestros como Juan Carlos Rodríguez.
A lo largo de nuestra conversación, queda claro que para él, la poesía debe ser un espejo que refleje realidades más profundas. «La clave de una poesía sincera reside en traicionar la norma literaria establecida», afirma con convicción. Y así lo hace en cada uno de sus poemas; logra transformar experiencias personales en vivencias universales que resuenan profundamente con quienes los leen.
A medida que profundizamos en su proceso creativo y sus reflexiones sobre literatura y sociedad, Valero revela su desdén hacia los eventos literarios convencionales donde, a menudo, se habla más del ego del autor que del arte mismo. «Prefiero ir a colegios e institutos donde realmente se valora el aprendizaje y el gozo por las letras», comenta con un brillo en los ojos.
No cabe duda de que Manuel Valero está decidido a dejar huella. Con planes futuros ya trazados para agrupar sus obras bajo el título Geometría de la explotación, su compromiso con la literatura va más allá de lo personal; busca conectar ideológicamente con aquellos lectores dispuestos a cuestionar todo lo establecido. Su mensaje es claro: hagamos poesía sin miedo a desafiarnos unos a otros.

