En una jornada que quedará grabada en la memoria de los aficionados, el Illes Balears Palma Futsal se proclamó campeón del Trofeo Portus Apostoli tras un apoteósico 2-9 frente al equipo local, Noia. La fiesta empezó con un susto, ya que Biel abrió el marcador para los anfitriones apenas a los siete minutos. Pero no nos engañemos, eso solo avivó el espíritu combativo del conjunto palmesano.
Un festival de goles y emociones
A pesar de ese gol inicial, el Palma no se dejó amedrentar. En una jugada ensayada desde un tiro libre, Ernesto logró empatar a los diecisiete minutos, rompiendo así la imbatibilidad de Di Fanti, quien había sido la gran estrella hasta ese momento. Ese tanto fue como un chute de adrenalina para el equipo: antes del descanso ya habían conseguido poner distancia en el marcador con tres goles más (1-4), gracias a las aportaciones de Lucão y Fabinho desde los diez metros tras una falta provocada por David Peña.
La segunda parte se convirtió en un verdadero espectáculo goleador. Con tantos de Deivão y Zanotto, parecía que nada podría detener al Palma; sin embargo, los locales mostraron garra y Altamirano recortó distancias. Pero ahí estaba Peña para deshacer cualquier intento de remontada, dejando claro que este partido era cosa suya con un golazo personal que subió el marcador a 2-7. A pesar del esfuerzo final del Noia por jugar con portero-jugador en busca de recortar más diferencias, lo único que llegó fueron dos goles más del Palma: uno de Fabinho y otro de Carlos Gómez sellando así ese abultado 2-9.
Sin duda alguna, una tarde perfecta para celebrar y recordar por parte de todos aquellos que sienten la camiseta del Palma Futsal. Un verdadero festín donde cada jugador dejó su huella en el campo y demostró que juntos son capaces de alcanzar grandes logros.

