El clima de tensión se respira en Granada, donde el próximo partido entre el Granada y el Mallorca, programado para este lunes a las 21:30 horas, pende de un hilo. Todo está en manos de LaLiga, que ha decidido inspeccionar el Estadio Nuevo Los Cármenes tras los recientes terremotos que han sacudido la ciudad y sus alrededores.
Los daños ya son visibles; una revisión inicial realizada por profesionales del Ayuntamiento y del propio club ha dejado claro que hay desperfectos que no se pueden pasar por alto. Este jueves, será la hora de la verdad cuando los técnicos de LaLiga evalúen si las instalaciones son seguras para acoger a los aficionados, muchos de los cuales tienen planes de viajar desde Mallorca para animar a su equipo.
La voz del club y la comunidad
Desde el Granada, han asegurado que están trabajando codo con codo con el Ayuntamiento para llevar a cabo una revisión exhaustiva del estadio. «Nuestra prioridad es garantizar la seguridad de todos los asistentes al partido», afirmaron con firmeza. Además, dejaron claro que están al tanto de la difícil situación que atraviesan los granadinos y les enviaron todo su apoyo en estos momentos complicados.
No obstante, esta situación también afecta directamente a los hinchas mallorquinistas. Con cerca de 120 aficionados organizados por el Moviment Mallorquinista y otros 70 miembros de la Unió de Penyes listos para hacer acto de presencia en Andalucía, la ilusión por ver a su equipo jugar se mezcla con la preocupación por lo que pueda decidir LaLiga.
Ayer mismo, tras un primer temblor registrado con magnitud 4,8, ya se anunció el cierre temporal tanto de la tienda oficial como de las taquillas del estadio. Las réplicas siguen dejando su huella en diferentes barrios como Zaidín, donde está ubicado el Nuevo Los Cármenes.
Así las cosas, solo queda esperar. Tanto jugadores como aficionados cruzan dedos mientras ven cómo se desarrolla esta situación incierta. El fútbol puede esperar un poco más… o no.

