Imagina despertar una mañana y encontrarte con el eco del miedo recorriendo tu barrio. Eso es exactamente lo que sucedió a los vecinos de Cas Capiscol, cerca del Parc de ses Fonts y el Conservatori Superior de Música de les Illes Balears, cuando se dieron cuenta de que sus garajes habían sido el blanco de un grupo de ladrones.
En plena madrugada, algunos residentes se dirigían a sus trabajos, ajenos al caos que estaba a punto de desatarse. Sin embargo, su rápida reacción evitó que la cosa fuera aún peor. Los delincuentes habían forzado las puertas interiores, entrando como Pedro por su casa en varios garajes de las calles Miquel Capllonch, Primavera y Tardor. En su paso dejaron destrozos visibles: lunas rotas, vehículos revueltos y un ambiente cargado de tensión entre quienes solo deseaban vivir tranquilos.
La escena era digna de una película del género más inquietante. La preocupación se extendió rápidamente entre los vecinos, quienes no dudaron en alertar a la Policía Nacional. Esta ha comenzado a investigar lo sucedido, pero lo cierto es que este tipo de hechos ya no son novedad en la zona; la inseguridad ha crecido desde el desalojo de la antigua cárcel en Palma.
Aparte del robo en los garajes, también se han reportado hurtos en trasteros donde los ladrones se han llevado bicicletas y otros objetos personales. Agentes de la Policía Científica están ahora en la escena para intentar esclarecer quiénes son los responsables de esta ola delictiva que está generando un estado generalizado de intranquilidad.

